La empresa solicitante establece las categorías de información pertinentes. Según el propósito, pueden considerar documentos organizativos, experiencia declarada, capacidad operativa, calidad, seguridad, ambiente, personal, equipos, controles o requisitos contractuales. Esa lista es ilustrativa: no significa que Certisafe verifique automáticamente cada materia o que un mismo paquete aplique a todo proveedor.
Los criterios deben expresar qué evidencia se acepta, quién la revisa, cómo se determina que es suficiente y qué sucede si falta información. Para requisitos técnicos o regulatorios, el cliente define referencias y consulta a sus responsables competentes. La evaluación no sustituye inspecciones, pruebas de producto, revisiones legales o certificaciones que el comprador solicite por separado.
El proceso puede combinar revisión documental, cuestionarios, entrevistas o visita, si estos métodos están previstos. Una revisión documental permite comprobar lo presentado, pero no siempre confirma cómo opera una instalación. Una visita observa condiciones en un momento determinado, pero no demuestra por sí sola prácticas continuas ni cubre procesos que no estuvieron disponibles.